This is England

This is England (DVD), es una película dirigida por Shane Meadows, y ganadora de varios premios en festivales indie, además de mejor película y director de los Bafta británicos. Producida por Warp Films, la división audiovisual del sello de Sheffield, This is England sigue la estela del British Social Realism que lideran Ken Loach y Mike Leigh. A un lado podría estar Loach con Sweet Sixteen, por ejemplo, y al otro, Trainspotting o 24 Hour Party People. This is England se situaría entre estos dos grupos pues el peso de la ambientación estética y musical choca con el hiperrealismo.

Esta es la historia de un chaval de 12 años, a principios de los 80, en la era Tatcher, en una sociedad con paro, inmigración y una guerra, la de las Malvinas, en la que muere su padre, soldado. Recién mudado con su madre el crío encuentra refugio en un grupo de skinheads que visten Ben Sherman y escuchan The Specials. Efectivamente, no son racistas, ni nacionalistas, ni nada. Pero el grupo se divide. Lo cierto es que pese a lo fácil que es intuir el planteamiento desde el principio de la película, el retrato de los personajes supera la descripción del movimiento skinhead para ahondar en sus miedos y necesidades emocionales. La interpretación del pequeño Shaun (Thomas Turgoose) es sobrecogedora, como la del skinhead malo, Combo (Stephen Graham), brutal, con lágrimas y puños cerrados.

La música es brillante, Toots & The Maytals y The Specials. Pero si a esta película le sobra algo es el exceso de cursilería en la combinación de escenas y planteamiento musical. No hace falta un piano épico y un plano de las olas del mar para estrujar la sensibilidad, creo que el peso de la historia es más que suficiente. La fotografía es excelente pero claro, el resultado es muy indie, triste pero bonito. Es lo menos interesante del filme, como si fuera una licencia para asegurar el tiro. Si no, quizás no hubiera ganado tantos premios ni habría llegado al “Deuvedés” de la calle Martínez de la Rosa, ni yo la hubiera visto ayer, ni estaría escribiendo estas líneas. Y además, el ska mola.