Una tarde en el rodaje de Perestroika, la serie

Suena el teléfono, es Aitor. “¿Qué tal tío? Oye, ¿quieres salir en Perestroika haciendo de DJ?” No tengo nada mejor que hacer, pienso. “Vale, pues este finde grabamos, tú tienes mesa de mezclas, no?”

Son las cuatro de la tarde del sábado, me siento en una esquina e intento pasar desapercibido. Están grabando escenas de una fiesta, hay veinte personas bailando al ritmo de las palmas de Aitor. Se me acerca una chica, “¿tú no bailas?” No, respondo. Mira el mezclador que tengo al lado. “Ah, eres de sonido”. No, soy el DJ. Me mira extrañada, no entiende nada. Yo tampoco.

Perestroika es una serie creada para Internet por Aitor Gutiérrez, Raúl Navarro, Jon D. Domínguez y Sergio Sarria.

Raúl es el protagonista, su objetivo es acostarse con todas las mujeres posibles, y sus amigos, Cristina y Miguel, lo acompañan y sufren en el intento. “Nunca han existido reuniones para crear la serie, siempre hablábamos de ella cuando estábamos borrachos en algún sitio. Un día decidimos apuntar anécdotas que nos ocurrían y cuando vimos que teníamos muchas y buenas decidimos empezar a escribir”. Tienen suficientes, doy fe, en una posfiesta reciente se montó un conflicto político-sexual entre nacionalismos y novias de amigos, que es la última moda en tanganas.

En una pausa salimos a fumar. Aitor vuelve a la carga: “Oye, vas a decir una frase, vale?” Claro, cómo negarme. Creo que se la acaba de inventar. Volvemos dentro. Sigue el rodaje, Raúl está a punto de caer, todos ríen, se levanta y dice que se parece a Powder, aquel albino con poderes. Ha destapado un filón. Director, cámara y actor encadenan una broma detrás de otra, pobre Powder, mientras los figurantes esperan que griten acción. No pueden evitarlo, primero está el gag, y después todo lo demás.


Grabando en la Ciutadella en Perestroika 1×01

“Perestroika en sí es absurdo. No es como hacer un cortometraje que lo preparas durante dos o tres meses, lo grabas y lo mueves por festivales. Perestroika requiere hacer un trabajo con la exigencia de un cortometraje, pero con la diferencia de que se graba cada mes. Lo mejor de todo es que no sabemos muy bien por qué ni para qué”, explica Aitor Gutiérrez, director de la serie. Para Cristina Gallego, actriz protagonista, lo mejor de Perestroika es “que el trabajo realizado es directamente proporcional a la diversión, cachondeo o jarana que luego te espera”. ¿Cómo te convencieron para colaborar? “Me emborracharon (muy severo) en la primera reunión, el día que los conocí”.

Han pasado seis horas, sigo sentado. Llega mi turno. Hasta ahora mi experiencia como actor se basa en hacer de juez de Sócrates en una obra del colegio (subía nota) con una túnica y chanclas Nike. En la primera escena gritaba ¡Heliastas de Atenas! No recuerdo más. En la universidad, por aburrimiento, hice de animador de fiestas en “Sueño de una noche de verano”. Como era el que tenía menos frases me pusieron de apuntador. En mi segunda y última aparición en el escenario se me cayó un plafón del decorado y pasé el resto de la escena con la mano levantada, como saludando, mientras lo aguantaba. Pero volvamos a Perestroika.

Viene la chica que antes me preguntó si bailaba o era de sonido, es la maquilladora, ato cabos. Me peina las cejas y me distraigo pensando si esto debería incorporarlo a mi acicalado diario. Digo mi frase cuatro, cinco o seis veces, lamentable, no creo que lo puedan aprovechar. Volvemos fuera, uno de producción le explica a Aitor que ha venido un ayudante de dirección, que se lo ha presentado y no le ha hecho caso. “No jodas, ¿quién era?” Uno que has puesto a bailar.


Mikel Urmeneta, Aitor Gutiérrez, Jon D. Domínguez, y Cristina Gallego, en Perestroika 1×02

En Perestroika nadie cobra, todos son amigos de amigos, hay buen rollo, pierden pasta, tienen que divertirse. El curro está en ir uniendo piezas y en la cantidad de horas que dedican. Lo explica Raúl: “Cada capítulo me roba 5 años de vida. Por lo demás, sigo siendo el mismo chaval humilde que un día salió del pueblo para conseguir, con esfuerzo, sacrificio y 500 millones de visitas en YouTube, dispararse a Scarlet Johansson“.

“Perestroika es bastante diferente a los otros curros que he tenido. Sobre todo teniendo en cuenta que hasta la fecha casi siempre había trabajado como camarero”, habla Miguel Esteban. “Al principio me preocupaba Aitor, por aquello de que nunca había trabajado a las órdenes de un esquizofrénico zurdo disléxico con labio leporino. Pero tengo que decir que está siendo una experiencia maravillosa”.


Raúl, Aitor y Jon

Son las diez de la noche, acaba el rodaje por hoy. Cuelgan el segundo episodio, nos encanta, van a más, se están soltando, van por donde quieren. Aplausos. Brindan con un melón lleno de ron. El martes a las doce de la noche estrenan el tercer episodio: Man on Fire. Sigue el gag.

Perestroika 1×01 Promesas del Este
Perestroika 1×02 Goodbye Lenin
Perestroika 1×03 Promo

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Spotifare: nuestro blog de playlists de Spotify

Llevamos un par de meses trasteando en Spotifare, un blog en el que invitamos a amigos y conocidos a que suban sus playlists de Spotify y nos expliquen el motivo de su selección.

Como somos un poco patosos con el html (gracias Miquel) y el diseño (gràcies Laura), nos hemos retrasado un poco en promocionarlo. Pero ya estamos en marcha: http://spotifare.com

Nuestro objetivo es compartir playlists de estilos variados, seleccionadas por fans de la música, ya sean DJs, periodistas, aficionados o profesionales, lo importante es que tengan algo interesante que contar y nos sorprendan con su música. Si quieres colaborar con nosotros escríbenos.

Tenemos un perfil en Twitter donde enlazamos playlists, temas, vídeos y noticias relacionadas con Spotify: @spotifare

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Playlists publicadas:

Five couples of copla: la copla más clásica, la más dramática y apoteósica, por Jaumëtic (Regular).

Boombox: Hedonismo, basslines gigantes, gorras New Era y diversión a raudales, por Kosmos (Majestic).

A hard-on doesn’t mean you’re in love: Funk sincopado, orgánico, palpitante, húmedo, por Llorenç Roviras.

Chapa para fumar y beber: electrónica hipnótica, noise-drone, bandas sonoras, doom, krautrock y música industrial, por Toni L. Querol (VICE Magazine).

Tinto de verano: tanguillo, pasodoble y rumba, por Ginés Alarcón.

Make my day, punk!: Como un chute de popper, por Llorenç Roviras.

Si te gusta, y nos ayudas a difundirlo, te lo agradecemos.

La verdad sobre Kimi Räikkönen

Termina la temporada de Formula 1 y el piloto más rápido se ha quedado sin asiento. Ferrari ha despedido a Kimi Räikönen (Espoo, Finlandia, 1979). McLaren o pasarse a los rallies no son la única opción, también está no hacer nada: “Puedo si quiero. Puedo hacer lo que quiera, pero aún no he tomado mi decisión sobre qué quiero hacer”.

Kimi es el piloto maldito. El tercer piloto de la historia que más vueltas rápidas ha conseguido, por detrás de Michael Shumacher y Alain Prost. Pese a haber ganado sólo un mundial nadie discute la calidad de Räikkönen y lo sobrenatural es un recurso habitual entre quienes somos fans para justificar lo bueno y también lo malo. Asumimos que es un piloto perdedor con la misma fuerza que creemos en su talento. Además de su épica en la pista, Räikkönen seduce por su caracter, impasible a casi todo.

Durante varios meses fue el mejor piloto del campeonato, encadenó varios podios consecutivos cuando más se le criticaba. Ganó en Spa. Dice Joan Villadelprat que los equipos saben qué piloto tienen por cómo corre en Spa. Kimi ha ganado cuatro de las cinco últimas carreras en el circuito belga. En la carrera siguiente en Monza le preguntaron si estaba contento por haber ganado la semana anterior: “Una victoria no me cambia la vida. ¿Es más fácil la vida cuando ganas? No lo creo. Y si me ves un poco más contento, créeme, hay muchas otras razones para ser feliz que ganar una carrera”.

En el suplemento Hombre de El País Semanal del 11 de octubre (Kimi contra todos), Quino Petit explica que Räikkönen “vive en una permanente huida. En la pista, desde luego, y también fuera de ella. Está claro que corre como si le fueran siguiendo. Pero también parece escapar de todo lo que le rodea. Esquivo, reservado y juerguista, lleva tatuado su apodo en el brazo izquierdo, Iceman. Ha cumplido 30 años. Amante de las saunas, el vodka, los grupos de música finlandesa y el hockey sobre hielo”. El periodista cita a su ingeniero de pista, Andrea Stella:

En comparación Schumacher era más dialéctico. Kimi trabaja más su intuición; con él no necesitas discutir tanto. Lo que el alemán contaba en diez palabras, Kimi lo resume en una. (…) No le hace falta ser político. Räikkönen no siente la necesidad de tener que convencer a nadie de lo que es.

Según Stefano Domenicalli, director del equipo: “Kimi es el mejor en términos de talento que nunca he visto en 20 años”, para Marc Gené “tiene el mayor talento natural de toda la parrilla de Fórmula 1”. Jean Todt y Michael Schumacher fueron sus valedores para fichar por la escudería que le ha echado. Alonso ha comentado en varias ocasiones que es su mayor rival. Ahora está solo, y su asiento lo ocupará el asturiano.

Ha sido uno de los pilotos más criticados. Sobre su afición a la bebida responde: “Bebo ahora como lo hacía cuando gané el campeonato, no veo por qué tiene que ser diferente”. Es el único corredor que no forma parte de la Asociación de Pilotos.

Kimi debutó en Fórmula 1 después de correr sólo 23 carreras con un monoplaza. Tras su éxito en la Fórmula Renault, Peter Sauber consiguió que le dieran la superlicencia para correr con su equipo. En su primer gran premio, Australia 2001, donde también debutaba Fernando Alonso, terminó sexto y consiguió sus primeros puntos. Media hora antes de la carrera estaba durmiendo. Aquella temporada Sauber finalizó cuarto el campeonato de constructores, su mejor resultado, Kimi compartía equipo con Nick Heidfield.

En 2002 ficha por Mclaren sustituyendo al doble campeón del mundo, también finlandés, Mikka Hakkinen. En su primera carrera a las órdenes de Ron Dennis finalizó tercero. En el Gran Premio de Francia, Kimi estuvo a punto de ganar por primera vez, pero pocas vueltas antes del final derrapó sobre una mancha de aceite de otro coche y Schumacher le adelantó. Terminó la temporada en sexta posición, por detrás de su compañero David Coulthard.

2003 fue el año de su lucha con Michael Schumacher. En la primera carrera de la temporada salió en quinceava posición y finalizó tercero, con fallo eléctrico y penalización incluidos. Mandó a Schumacher a la hierba en una lucha rueda a rueda, poniendo fin a una racha de diecinueve podios consecutivos del alemán. Aquel año fue subcampeón del mundo a sólo dos puntos de Schumacher. Fernando Alonso batió al Kaiser dos años después.

2004 fue un desastre, McLaren sólo consiguió una victoria en toda la temporada con su MP4-19/B, fue en el circuito belga de Spa. Kimi se retiró en ocho de las dieciocho carreras.

El arranque de 2005 fue complicado por problemas con los neumáticos y la fiabilidad del Mclaren. Durante la temporada, en tres ocasiones se retiró por problemas mecánicos cuando era líder, esas tres carreras las ganó Alonso. Aún así fue el piloto con más victorias, siete. Volvió a ser subcampeón del mundo, en esta ocasión detrás de Alonso. La prensa inglesa entendía que era el mejor piloto, y la española, encabezada por Antonio Lobato, que era un rompecoches. España enloquecía con el primer título de Alonso. Las revistas F1 Racing y Autosport premiaron a Räikkönen como el mejor piloto del año.

En 2006 no ganó ninguna carrera y se retiró en seis. Terminó quinto en la clasificación de pilotos, Alonso ganó el Mundial y Schumacher anunció su retirada. Ferrari fichó a Kimi. Aquel año protagonizó esta salida en Montmeló, adelantando a cuatro coches antes de la primera curva:

En su primera carrera con Ferrari en la temporada 2007 consiguió pole, vuelta rápida y victoria. “A diez vueltas del final ­casi me duermo. Me distraje, mi nivel de concentración bajó un poco y tomé la curva tres demasiado abierto”. Bajo la dirección de Jean Todt (artífice de los cinco mundiales de Schumacher en Ferrari) fue campeón del mundo en la última carrera por un punto, gracias a su compañero Felipe Massa (que cedió su posición) y al desencuentro de Alonso y Hamilton en Mclaren:

A Ferrari le gusta que sus pilotos cumplan las órdenes de la misma manera que a Räikkönen le encanta delegar cuantas cosas puedan limitar su pasión por correr. Apenas hay dudas de que se trata del piloto más rápido en carrera porque no hace concesiones al coche. La alianza entre Ferrari y Räikkönen ha resultado celestial ante la pugna entre Alonso y Lewis Hamilton, neutralizados ambos, el uno por exceso de enemigos y el otro por tener demasiados amigos. La scuderia se encarga de poner el bólido a punto y el finlandés de conducirlo a la victoria. Así de simple. Ramón Besa, El País – 22/10/2007

Stefano Domenicalli sustituyó a Jean Todt como director de Ferrari en 2008. Los errores de equipo fueron constantes. Niki Lauda, ex-campeón del mundo con Ferrari comparó la situación del equipo con la que tenía Schumacher: “Ross Brawn, al ser inglés, fue el enlace ideal entre la cultura de los italianos y Schumacher, que brindó su eficacia alemana. Ahora los italianos han asumido todo el protagonismo y la cosa no funciona. Podríamos hablar de caos. Ese es el problema”.

Fue un año frustrante para Kimi, casi siempre detrás de Massa, que a su vez perseguía a Hamilton, ganador del mundial. En el Gran Premio de Singapur Räikönnen salió tercero por detrás de Massa y Hamilton. En la vuelta 14, Nelsinho Piquet provocó un accidente para beneficiar a Fernando Alonso con la salida de un Safety Car. Los dos Ferrari aprovecharon para entrar a repostar. Kimi tuvo que esperar a que Massa finalizara, y cuando lo hizo arrancó con la manguera del fuel enganchada, perjudicando todavía más a Räikkönen. Kimi volvió a pista perdiendo doce posiciones. Remontó hasta la quinta, consiguió su décima vuelta rápida de la temporada, golpeó en el muro, y se retiró.

kimi-raikkonen

Shadowless09 explica cómo tomó esta fotografía: “The car stopped right in front of me at turn 11/12 after crashing at turn 10. It just feel so sad… Kimi just sat there and waited for it to be over. Was kind of hoping that he would win this round but it’s just not happening”.

Este fue el desenlace del Gran Premio de Spa, Kimi en todo su esplendor y su desgracia:

Una temporada después Ferrari anuncia que sustituye a Räikkönen por Alonso, coincidiendo con la entrada del Banco de Santander como patrocinador de la Scuderia.

2009 ha sido el peor año para muchos espectadores de la Fórmula 1. Culpa de los escándalos, las guerras internas y un reglamento difuso que supo aprovechar el más listo, Ross Brawn, para que Jenson Button, un piloto al mismo nivel que media parrilla, ganara el mundial. Pero escándalos, favoritismos y reglamentos que bailan ha habido siempre, aunque quizás nunca tan evidentes como este año.

Es probable que Schumacher no hubiera ganado tantos mundiales si Ferrari no hubiese sido la niña mimada, ni Alonso habría ganado sin Michelin, como Button sin el doble difusor. Kimi ganó su mundial porque fue menos malo o menos tonto que la pareja Alonso-Hamilton, y porque tuvo la suerte que nunca ha tenido. Kimi podría llevar tres o cuatro mundiales, como Alonso, Hamilton, Massa, y los que vengan, sólo hay que intercambiar pilotos y escuderías en función de la temporada para obtener una combinación ganadora, y mientras nos entretenemos.

Me gusta Kimi porque es diferente a todos los demás, porque es una fuente inagotable de gags, porque no critica, no echa la culpa a otros, va a lo suyo, es el más rápido, tiene todo el talento y la peor suerte, y porque parece que todo el peso del mundo cae sobre sus hombros cuando en realidad piensa en un helado de chocolate. Quizás ayer fue su última carrera en la Formula 1. No le quitará el sueño, seguro.