Slumdog Millionaire BSO

Si Slumdog Millionaire ha ganado tantos premios debe ser porque hacía falta un final feliz global. Esa emoción de los indios agolpados frente a la televisión esperando el desenlace del “Quiere ser millonario” debe ser la misma que en los cines de medio mundo. Conseguir eso es el éxito de Danny Boyle (Trainspotting, La Playa, 28 días después), no destacaría nada más. Bueno, dos curiosidades musicales.

Y aunque el Oscar a mejor banda sonora y tema son para A. R. Rahman, me quedo con dos temas en los que no participa: el remix que hacen DFA del Paper Planes de M.I.A, y otro más petardo, Aaj Ki Rat, que interpretan Sonu Nigam, Mahalaxmi Lyer y Alisha Chinoi. Los dos primeros son “playblack singers”, es decir, que cantan para que luego los actores muevan los labios en las películas de Bollywood, y la tercera es una cantante de pop que llaman la “Madonna india”.

Paper Planes (M.I.A) – DFA remix: (via musicramen)

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Aaj ki Rat – Sonu Nigam, Mahalaxmi Lyer & Alisha Chinoi: (via mp3bag)

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Stieg Larsson, Los hombres que no amaban a las mujeres

Escribía Elvira Lindo en El País sobre Stieg Larsson, autor de Los hombres que no amaban a las mujeres. Defiende de las críticas, con toda la razón, al Larsson periodista convertido en escritor, el que escribía por las noches en secreto y que murió de un infarto al poco de entregar la tercera novela de la saga Millenium. ¡Novela negra! ¡1500 páginas! ¡Éxito en la Feria de Frankfurt! “Está agotado. No sé que les ha dado con este libro, la novela negra está de moda”, me dijo la dependienta de El Corte Inglés.

Quería desquitarme de otro sueco policiaco, Hennig Mankell. Su última novela, El Chino, es espectacular en el arranque pero la intriga se diluye en una reflexión sobre el idealismo comunista que se hace muy larga. Larsson no se va por los cerros de Úbeda, por mucho que su personaje quiera salvar el mundo, y tampoco es pretencioso en su literatura. Comentaba con varios amigos que su éxito internacional debe ser parecido al que tuviera Carlos Ruiz Zafón con La sombra del viento, en ambos cuesta encontrar un porqué. ¿Es el libro que se lee ahora en el metro?

Larsson no es “vaporoso”, es sencillo y ordenado. Pero no me creo a los personajes – ¿no es Lisbeth Salander un machihembrado de topicazos? -, tampoco las relaciones entre ellos. El planteamiento de la trama es interesante pero hubiera cambiado a Michael Blomqvist por Sherlock Holmes, lo habría resuelto cuatrocientas páginas antes.

Telefon Tel Aviv, Inmolate Yourself (Bpitch Control)

Charlie Cooper, miembro de Telefon Tel Aviv junto a Joshua Eustis, murió el pasado 22 de enero, dos días después de presentar su nuevo disco, “Inmolate Yourself” (Bpitch Control). Cooper fue encontrado muerto tras varios varios días desaparecido. En Playground Mag citan un artículo de CBS2Chicago que “sugiere, en base a su historial depresivo, que pudo suicidarse”. También se comenta que el disco iba a titularse “Everything was beautiful and nothing hurts” y lo cambiaron por “Inmolate Yourself”.

El grupo, formado hace diez años en Nueva Orleans, publicó en 2004 “Map of what is effortless” (Hefty), emparentado con la estética indietrónica europea, mientras en su último disco optaron por un sonido más pop y menos ambiental. Charlie Cooper también participó en otro gran disco del género mezclando “Tulsa for one second” para Pulseprogramming (Aesthetics, 2003).

Su último single, You are the worst thing in the world, es la tragedia en formato electro-pop, de una épica trance que nadie mejor que Sasha podía aprovechar.

You Are The Worst Thing In The World – Telefon Tel Aviv

Myspace Telefon Tel Aviv

Barcelona, 16 de febrero de 2009

Querido Andrés,

estoy un poco constipado y tengo algo de fiebre pero voy a acabar de explicarte la anécdota de este fin de semana que subí con mi hermana y sus amigos a la Costa Brava. La del tío que intentó sabotear mis torradas de pan de pagès a la barbacoa poniendo bimbo a tostar en el horno ya te la he contado. Hubo un par más. Después de cenar jugamos al mentiroso con las cartas. Fue divertido porque entre los que estábamos las estrategias eran muy dispares. Mientras unos nos lo tomábamos en serio -todo lo serio que se puede tomar un juego así-, otro fiscalizaba cada movimiento. Pero hubo un figura cuya única motivación era reirse, y cuanto más en serio se lo tomaba aquél, más grande era el gag que él hacía. Por ejemplo cuando sólo quedábamos los tres, yo tenía tres dieces y acababa, pensaba que me tocaba a mí, puse tres cartas y dije: Tres dieces. Pero le tocaba a él, así que retiré mis cartas para que tirara él y de entre todas las posibilidades, escogió tres cartas, y dijo: “Tres dieces”. Grande, da igual si yo ganaba, lo importante era el gag. A ese mismo le oí decir esta frase al día siguiente: “Si no fuera por el clima dormiría siempre al raso”. Tengo que preguntarle para que me explique dónde va a dormir cuando llegue el buen tiempo.

Al día siguiente iba a bajar a Barcelona en bus pero salía tarde así que Pau me acompañó en coche hasta la estación de tren en Flaçà. No sé qué pusimos en el GPS, si la ruta más corta o la más rápida, pero yendo por el buen camino nos desvió de la vía principal a una carretera secundaria, estrecha y con curvas, que unía los pueblos de Foixà y Sobrànigues. Mientras nos sorprendíamos por un paisaje que no habíamos visto antes nos cruzamos con un coche de época, un Mini, luego otro, y varios más, hasta se cruzó un Ferrari. Algunos iban rápido. Sería una concentración de coches de época. Cuando bordeamos el Ter, Pau comentó sin darle demasiada importancia: “Está para quedarse a ver llegar la primavera”.

Un rato después nos asustó uno de aquellos coches, al salir del puente tomó la curva mal y venía directo hacia nosotros a toda velocidad. Casi detuve el coche y él derrapó dando un volantazo, pasó a varios centímetros. Un rato entretenido. Luego me reía pensando que Pau estaba a punto de tomarse un café y hacer la sobremesa cuando le pedí que me llevara, en teoría a la esquina. Cuando tendría que haberle dicho, mira, deja lo que estás haciendo porque nos vamos a ir a treinta kilómetros, nos vamos a perder, vas a ver unos bosques que no has visto nunca, e iremos en contra dirección de un rally de coches de época.

Para acabar te recomiendo esta lectura: Enrique Vila-Matas, el impostor. Al final creer es la clave.

Debe hacer frío en Rusia,

Ánimo.

(actualizado a las 9:39)

África

Desde hace un tiempo dedico especial atención a la música africana. Algunos de los mejores descubrimientos recientes son africanos. Hasta ahora tenía localizadas algunas escenas y nombres, como el funk etíope, Ali Farka Touré, la Orchestra Baobab, o el reggae surafricano, más algunas grabaciones de folklore antiguo, más tribal. Pero me estoy rindiendo ante temas rumberos de Ghana en los setenta, o de merengue en el Congo, de finales de los cincuenta.

De la música africana me interesan dos cosas básicamente. Primero, la conexión con la música caribeña y latinoamericana, la que llevaron siendo esclavos. Y segundo, la percusión, hacia la que desvío el interés que pierdo por una música electrónica que desde hace bastante tiempo es poco estimulante.

Hace un par de años que la música africana -supongo que la world music en general- se reivindica en los círculos indies, quizás debido al cansancio de la repetición, y como moda pasará, pero encuentro lógica la sorpresa al girar hacia África y descubrir la dimensión musical. Porque además se percibe una pureza, por lo orgánico, que no se puede encontrar en occidente. También supongo que nos dejamos seducir por lo exótico, nosotros, los cosmopolitas…

Son demasiados nombres, países y épocas como para definir un mapa mental. De momento situamos algunos nombres, como Franco, del que Michelangelo Matos dice que es “the Congo’s Chuck Berry and James Brown rolled into one”, más influyente que Fela Kuti. En el vídeo con el grupo TPOK Jazz en 1974.

En este mix hay algunas de estas sorpresas. El primer tema es de Vampire Weekend, un ejemplo de los nuevos grupos indies que miran a África. Javier Blanquez dice de ellos que “se fueron de safari a Kenya y volvieron con una cornamenta para la chimenea”. Al último le añadí unos beats de electrónica.

Cape Cod Kwassa Kwassa – Vampire Weekend
Arraino – Popular Cooper & His All Beats Band
Torri Wowo – Godwin Ezike & The Ambassadors
Belema – Opotopo (easy Kabaka Brown)
Onwu Ama Dike – St. Augustine & His Rovers Dance Band
Dododo ((Ekassa No. 1)) – Sir Victor Uwaifo & His Melody Maestroe
Kilumba dia Ngol – Bonga
Take Off, Matt ‘That’s House’ Bonus Beat – Franck Roger Vs. Kumbe Siyengetile – P.E.A. (Torpedone capri superedit)

Nota para feeds: hay un reproductor de audio (flash) en el post.