El Guincho @ Nitsa, Bcn (17/01/09)

Lo pasé por alto en 2007 pero gracias a la publicación de su disco en XL/Toung Turks hace un par de meses he descubierto El Guincho, proyecto de Pablo Díaz-Reixa, canario afincado en Barcelona. Su disco Alegranza me parece uno de los más interesantes de los últimos años, claro que me pierde la música africana, el calypso, y el caribe en general… El Guincho es un maestro coctelero que además exhala espíritu, su propio espiritoso -vapor sutilísimo según la RAE- tropical. Me gusta su sampleo de voces y sonidos, la estructura de loops, la despreocupación en su voz y el loro de la portada.

Actuó en el Nitsa con Aleix, bajista de Extraperlo, después de que sus colegas de Discoteca Océano pincharan de todo y salsa al final. Del concierto me gustó la reinterpretación de los temas, pero el sonido se diluía de alguna forma que perdía la energía del disco. En una entrevista para Playground Mag dicen que desde hace un tiempo sus conciertos son menos contundentes, que hay menos 4×4 y más canción, quizás sea eso, no los vi antes. Es probable que todavía esté buscando cuál es la mejor forma de llevar su música al directo.

Leo en Discoteca Océano que El Guincho ha pedido disculpas por despedirse de forma brusca en el concierto, pues “tres bobos” le increparon porque no les gustaba la música, y les contestó y se marchó de mal humor. Por casualidad uno de los que se quejaban me explicó un rato después que no le gustaba la música y quería techno. Le dije que la próxima vez se informara antes de quién actuaba y que respetara al artista. Supongo que les insultaron o yo que sé, en fin, esto ocurre, no hay que darle más vueltas. Luego Juan B puso bombo, genial, hacía mucho tiempo que quería verle en el Nitsa, y estoy seguro de que la próxima será antes, una noche de residentes fuera del prime time podría ser interesante.

El Guincho @ Spotify / YouTube

Esplendor Geométrico @ Apolo [2], Bcn (15/01/09)

Arturo Lanz (foto: Domingo Gris)

La de Esplendor Geométrico debe ser una de las historias más singulares y desconocidas de la música española, y del mundo. Resumiendo su biografía, el grupo se formó cuando tres de los miembros de Aviador Dro, Arturo Lanz, Gabriel Riaza y Juan Carlos Sastre, se desmarcaron de la línea pop del grupo creando Esplendor Geométrico y pasaron de versionar La modelo de Kraftwerk a hacer ruido. Influidos por la música industrial de Throbbing Gristle, en 1981 publicaron su primer single “Necrosis en la Poya”, gracias a la aportación de un mecenas desconocido. En España ni tuvieron reconocimiento, ni lo buscaron, pero sí en la escena industrial europea. Su influencia fue reconocida a partir de los 90 por artistas como Aphex Twin, Pan Sonic, Surgeon o The Hacker. De estética soviética y provocadora, opinaban sobre su relación con el público en 1985: “No queremos crear ningún tipo de comunicación. Sobre todo ningún tipo de sentimiento! No tenemos pretensiones ni proposiciones. Hacemos lo que nos gusta sin ninguna consideración previa ni subsecuente”.

Además de la imagen provocadora, y de su música, ritmos repetitivos y ruido, sus propias trayectorias se prestaban a la leyenda con mayor o menor exageración, si una decía que uno de sus miembros trabajaba en un cárcel en África, en la realidad era funcionario de prisiones en Melilla. Aunque la más divertida es la de Arturo Lanz, el alma mater de Esplendor Geométrico, historiador, teniente del ejército y espía. Las dos primeras eran verdad y queríamos creer en la tercera hasta que Jesús Brotons se lo preguntó el miércoles pasado: “No, pero conocozco a varios”, respondió. El mito se basaba en que Arturo Lanz se había ido a vivir a Pekín y aparecía como agregado en la embajada, pero no es espía, es funcionario, está casado con una mujer china y tiene dos restaurantes de cocina española, donde la selección española de basket celebró la plata en las olimpiadas.

Lanz es el único miembro activo de la formación original, sumándose el italiano Saverio Evangelista en 1990. Desde Geometrik Records Andrés Noarbe ha mantenido el flujo de publicaciones del grupo, con recopilatorios, reediciones y conciertos. Y siguen trabajando, para Arturo Lanz hacer música es olvidarse de todo y no pensar, lo necesita. Nos lo explicó antes del concierto en la grabación de Crossfader para Scannerfm.com, su principal motivación para actuar en directo es poder escuchar su música al volumen máximo, y lo haría más a menudo si no fuera porque sólo puede cuando tiene vacaciones.

Dice Lanz en RWM que lo suyo no es arte, que no tiene la sensibilidad para la belleza y no le interesa: “lo mío es físico antes que intelectual. Me sale de forma natural”. La experiencia de Esplendor Geométrico en directo es aturdidora, generadora brutal de vacío, y de paz. En 30 años su música apenas ha cambiado, excepto en la aportación de Saverio Evangelista, más joven, y del que suponemos que escucha música más allá de Esplendor, no como Arturo, que en todo este tiempo no ha evolucionado, aunque no lo necesita porque su música sale de las entrañas: “Es tribal, pero no sé de qué tribu”.

Esplendor Geométrico @ Radio Web Macba (monográfico con Arturo Lanz, Andrés Noarbe y Francisco López) y Scannerfm.com (entrevista)
Caprichos de Apolo /
Geometrik Records

Mad men

“A mí me basta con la recreación del Nueva York de esa época. Sentimentalmente mi Nueva York es ése. Los años cincuenta, primeros sesenta. Para mí el mundo empieza a estropearse a partir de 1968 con esa libertad y ese descontrol”, le dice Enric González a Carlos Boyero. “Empatizo más con estos pirados machistas, tabaquistas, alcohólicos. Prácticamente ninguno de los personajes es salvable, lo cuál augura un futuro interesante”.

Escrita por Matthew Weiner, guionista y productor de las últimas tres temporadas de los Soprano, Mad Men se ambienta en una agencia de publicidad en Manhattan, cuando Ervin Drake escribía “It Was a Very Good Year”.

Hace unos días vi El apartamento, de Billy Wilder, y me ocurrió lo mismo que con Goodfellas (Uno de los nuestros) y los Soprano. En esta última es más evidente, pues varios actores de la serie ya trabajaron en la película de Scorsese, como Lorraine Braco, protagonista de Goodfellas junto a Ray Liotta, y psiquiatra de Tony Soprano, o Michael Imperioli (Chris Moltisanti), que incluso homenajea en la serie su papel en la película. Ambas, El Apartamento y Goodfellas, pueden ser la base del imaginario que Mad Men y Los Soprano, respectivamente, convierten en propio.

Mad Men recupera, también, el sueño americano de Alan Ball (American Beauty), pero desde el lado de los que sobreviven, en casa y en la oficina. No sería demasiado osado, tampoco, reconocer la influencia de Six Feet Under, en la manera de explicar algunas cosas, las más emocionantes. Le preguntan a Matthew Weiner si el matrimonio está condenado al fracaso:

Drama is not based on contentment, so maybe it’s artificial. But I do take things from my own marriage. I do take every sort of insecurity and weakness that I can and put it in. There’s a lot of my life in there. I don’t think marriage is untenable.

Mad men es Manhattan, la infidelidad, la liberación sexual, la campaña de Nixon, la victoria de Kennedy, Exodus, el lema de Lucky Strike, John Coltrane, Salvatore Romano, “A beautiful mine” de RJD2, el carrusel de Kodak, Joan Holloway, los cocktails, y la música:

Julie Moon – Flight me to the moon

[audio:http://domainmo.com/music/flv3/0815/Julie_Londonx-xFly_Me_To_The_Moon.vkm%5D

Sobre Gran Hermano

Gran Hermano es uno de mis programas favoritos, lo estoy viendo mientras escribo estas líneas pero la edición de este año no me interesa, básicamente porque las personas que hay dentro no me motivan lo suficiente, no me identifico con ellas, o no me entretienen, como sí ocurriera, y hasta qué punto, con la edición anterior.

Hay dos Gran Hermano, uno es el de los resumenes y las galas, y el otro es el directo, canal 24 h, TDT o Internet. El primero es capaz de lo mejor y lo peor como espectáculo, puede ser emocionante, de ritmo frenético, pero también vergonzoso, pues la manipulación de Telecinco es insultante. En el otro, el directo, si se tiene suerte se pueden disfrutar de momentos únicos. Debo tener una treintena de canales en la TDT y ocurre a menudo que en ninguno de ellos no hay nada más verdadero que una conversación entre dos concursantes que se está produciendo y retransmitiendo en ese mismo momento. Tampoco hay que buscar nada más allá del entretenimiento, y si puede hacernos reir, mejor.

La cuestión es que este año está ocurriendo algo que me tiene sorprendido. Resulta que desde hace muchas semanas parece que está claro quién va a ganar el concurso, y es una persona (Iván para el que lo siga), que ha tenido problemas de convivencia con la mayoría de participantes. Está nominado cada semana, y cada semana se salva. Leí que las primeras veces, en las encuestas de Internet salía como expulsado, ¿en todas? En todas menos en una, la del blog de El Gato en Telecinco. La historia de este blog es curiosa, hasta el año pasado estaba alojado en lagateradigital.com, y en cada gala Mercedes Milá lo nombraba, contribuyendo al éxito de visitas. Y el éxito trajo la polémica pues se estaba promocionando más el blog que la web oficial de Gran Hermano. Y desde otros blogs criticaron la cruzada de Telecinco para que no se utilizaran imágenes de los concursantes ni el logo del programa en webs externas, sobre todo porque el blog de El Gato no se veía afectado por los derechos.

Desde esta edición el blog de El Gato está alojado en la web de Telecinco, donde el autor ha pronosticado con acierto todas, repito, todas las expulsiones de esta edición. Esto sorpende a mucha gente, y me incluyo. Porque en ese blog se señala quién debe ser el próximo expulsado y la edición del programa va en paralelo con una claridad que percibo muy evidente. Aunque no sé en qué medida está uno condicionado por otro, o si la simbiosis es tan perfecta que sólo pueden avanzar en la misma dirección. Me parece muy bien que El Gato sea un líder de opinión, aunque yo no la comparta y me asusten los dos mil comentarios que puede tener por post. Lo que es grave es la actitud del programa cuando engaña para hacer creer lo que le conviene. Debería ser tema de estudio la edición multicámara de Gran Hermano, o cómo al montar una historia se puede transformar en otra. Aunque a veces es tan cutre como cuando aprovecharon una frase de una canción que interpretaba una concursante en un karaoke para simular que se la estaba diciendo de modo despectivo a otra. Pero lo peor son las ganas que tengo de que empiece Supervivientes.

Actualización 8/01/09 11:38

Cuando acabé el post, dejé de ver Gran Hermano, y acabo de ver que se montó una bronca entre Mercedes Milá y los concursantes expulsados en el que se ponía en duda las votaciones y el partidismo del programa: Enlace al vídeo. Se les ha ido de las manos.

My blueberry nights

Dicen que le ha sentado bien a Won Kar Wai dirigir en América, y en inglés, no en chino, aunque en los foros de Imdb hay opiniones contrarias. No he visto In the mood for love, ni 2046, es la primera película de Kar Wai que veo aunque le tenía ubicado, y parece que la más diferente. Dentro de unas semanas espero relacionar el tema de este post con sus trabajos anteriores.

My blueberry nights es una historia de pérdidas y de cómo enfrentarse a ellas, cito: “How do you say goodbye to someone you can’t imagine living without?” Me ha sorprendido su cine, donde lo previsible de casi todo es necesario, porque emociona en lo íntimo y básico. Y su poesía, evidente en lo más expresivo, cuando suena Cat Power por ejemplo, y sutil en lo simple, adornando hasta los tiempos muertos, sin exceso, todo puede ser especial.